18 marzo 2012

No esperen por mí

Posted in Uncategorized a 18:48 por objetivolima

Ni hoy, ni en los próximos 365 días. Gracias a todos por vuestros mensajes y llamadas. Se os quiere.

No será peor de lo que era.

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17 marzo 2012

¿Y quién es él?

Posted in Uncategorized a 11:03 por objetivolima

Crónica del concierto ofrecido por Miguel Ángel Hernando/Miguelito/Lichis el miércoles 14 de marzo en el Café La Palma, Madrid.

Poco importa, a estas alturas de la película, la vestimenta con la que Lichis (por usar su denominación más popular) decida cubrirse. Ahora le ha dado por Miguelito, un acercamiento al nombre que decidió ponerle la madre que le parió: Miguel Ángel, y que viene provocado por la canción que le dedicó Jairo Zavala (del grupo Depedro). Pues vale.

Tras el sacrificio ritual del cordero la Cabra y evitando reflexionar aquí y ahora sobre los oscuros designios de la fortuna (que en opinión de este humilde blogger nunca la fue tan propicia como debiera haberle sido o, al menos, como debiera haberle sido si cometemos el error de creer que la fortuna debiera ser más justa y menos puta) la única pregunta es: ¿seguirá este hombre entregando temazos a la concurrencia? La pregunta se resolvió (parcialmente al menos) ayer. Yo estuve allí, usted no, y como me gustaría que hiciera vuesa merced cuando sea yo el que se quede en casa, se lo voy a contar. Para que luego digan.

Cierto público puede haberse quedado con la impresión de que Miguelito abrió la noche con un blues (I’m so lonesome I could cry de Hank Williams) y la cerró con otro (Crazy for my babe de Willie Dixon), pero no deja de ser eso, una impresión. El concierto empezó con Leonard Cohen (So long, Marianne) y terminó con una divertida versión de Led Zepellin (¨Todos tenemos nuestro corazoncito¨ confesó el cantante, adjunto vídeo más adelante). Los blues le sirvieron a Miguelito para poner las cartas bocarriba y dejar las cosas bien claritas: desde aquí vengo y hasta aquí voy. Mensaje, intuyo, dirigido sobre todo a los compradores del cupón. Para que los oyentes (presente y futuros) no se despisten, Miguelito quiso dejar bien amarrados los raíles por lo que siempre se ha transportado el algodón del sur. Y a partir de aquí versiones (“Woman” de John Lennon, “Lo mejor de nuestra vida” de Antonio Vega, “Miss Camiseta Mojada” de Quique González y las ya citadas de Cohen y los Zepellin) y, ¡Aleluya!, el estreno de las canciones (cuatro en total dejó caer) de su nuevo yo.

Cuatro sí. Esa fue la presentación de Miguelito y por supuesto que esperábamos más. El concierto fue corto y las canciones (propias) pocas pero quedémonos con los bueno: la entrada era barata (en relación a cómo se han puesto las entradas en los últimos tres o cuatro años) y tener de nuevo a este señor entre nosotros es suficiente alegría. Sigue teniendo crédito. Mucho.

La primera fue Horas de vuelo y la recuerdo ahora como la mejor. “La gente me dice / que no es inteligente / que te lo tomes así”. No me digan que no parecen versos de J. Al fin y al cabo entre los dos han escrito algunas de las mejores letras del pop-pop-pop castellano. Luego dejó caer  “Salir a asustar” que continúa en esta línea un tanto melancólica con la que Miguelito se ha barnizado: “fuimos lo mejor que habían visto en años // […] ser felices tampoco parecía demasiado / para aristócratas de barro” . Dos grandes canciones una detrás de otra que nos pusieron la miel en los labios y nos dejaron con ganas de más. Y más llegó: tras la versión correspondiente vino “Casi rock&roll”, otra canción que estoy deseando escuchar de nuevo porque me causó muy buena impresión. Estructura pop, toques rock y detalles folkies, una buena mezcla a priori. El último inédito que dio a conocer fue “Televisión de madrugada”, un tema que UHEX a calificado como “muy Quique González”, algo que yo no niego y aunque ambos, Lichis y Quique me gustan muchísimo, debo reconocer que fue la que menos me gustó de la noche: no terminó de engancharme. No hace falta recordar que es una opinión tras una sola escucha en directo pero la recuerdo menos redonda que las demás (algo que, por otra parte, puede hacerla mejor y más original aunque no lo parezca a la primera escucha o en directo) Y básicamente esto fue todo en lo que a Miguelito se refiere, esperemos que pronto vuelva con más.

Asegura el cantante/bajista/poeta que podremos empezar a escucharle tranquilamente cuando saque el primer EP (sí señores sí, esto se va a solventar a base de EPs, no sabemos por qué) dentro de unos meses. A partir del primero la idea es ir publicando sucesivos mini-álbumnes cada cinco o seis meses.

Aquí les dejo una lista de Youtube con bastantes vídeos del concierto y aquí otra que he creado en Grooveshark con las canciones originales que versionó. Me despido con este vídeo que hice de la versión de Led Zepellin:

P.D. Concierto aparte, quiero agradecer públicamente a Lichis que recibiera la maqueta de Un Hombre Exquisito y un ejemplar de mi librito. Solo saber que tiene mis poemas por ahí, aunque sea calzando una mesa, ya me llena de más orgullo y satisfacción que a Juancar dar la paliza un año más. Un grande en todos los sentidos.

8 marzo 2012

“Será mucho mejor no tener nada”

Posted in Uncategorized a 17:33 por objetivolima

(Crónica de la preescucha y escucha del próximo disco de Albertucho: Alegría. De la post-escucha no he puesto nada porque me gusta la frase final y no quería aburriros/estropearlo más pero desde aquí mi agradecimiento a la familia Vallekas por la comilona y la sobremesa en el japonés. De lujo.)

Dedicado a Exquisito, que también estuvo allí.

La otra mitad de Un Hombre Exquisito, Albertucho y yo, que como veis acabo de recibir un Goya. Por fin se hace justicia.

En ocasiones suceden cosas que no deberían suceder, o que deberían haberlo hecho de otra manera. Este sábado, por ejemplo, ocurrieron muchas de esas cosas: Ángel Vallekas y Marta Romero no deberían haber estado esperándome en Conde de Casal, ni haberme llevado hasta el estudio de José Luis Garrido, ni haberme presentado a Albertucho, ni… bueno… imagino que os hacéis una idea. Todas estas cosas estaban reservadas a Exquisito, líder de la inexistente banda de rock Un Hombre Exquisito, al que una indisposición impidió disfrutar del premio con el que Albertucho dotó un concurso de Facebook que su grupo había ganado: asistir junto a un acompañante a la preescucha del que será su nuevo disco: Alegría. Pero en fin, el caso es que sucedieron y la otra mitad de Un Hombre Exquisito (que no pertenece a la banda pues, ya digo, es inexistente, pero que escribe unas letras dignas de más una banda que se jacta de existir) y yo hicimos uso y disfrute del citado premio. Y eso, y nada más que eso, es lo que voy a contar. Que no es poco.

Si el nombre, rockero insensato, de Ángel Vallekas te es desconocido, déjame que te lo presente: a él le tienes que agradecer los melocotones del Extremúsica, los conciertos también, claro, y la hasta ahora muy bien llevada carrera del señor que nos ocupa: Alberto Romero a.k.a Albertucho a.k.a Capitán cobarde. La lluvia de las dos últimas ediciones no, eso fue una putada en la que él no tuvo nada que ver y que seguramente fue culpa de ZP, vaya usted a saber. Marta R. es su jovencísima road manager (la del Capitán, no la de Ángel, a ver si nos centramos y estamos a lo que estamos, joder.) José Luis Garrido, por último, es un tipo que pasaba por allí. O, al menos, eso es lo que diría cualquiera de nosotros si se lo encuentra paseando por la calle y no sabe que este señor tiene dos premios Goya (por Habana Blues y Solas) y ha producido, entre otros muchos, a Camarón y Paco de Lucía.

En este momento es cuando recuerdo que este post está estrictamente basado en hechos reales: nada de mis habituales idas de pinza.

Llegamos, pues, a los estudios Musitrón de Garrido. Y allí comienzan de nuevo a suceder cosas extrañas: Albertucho abre y cierra su chupa de cuero con insistencia, habla más que nosotros y se mueve de un lado a otro arrastrando un vaso de tubo que no contiene más que agua. ¿Y ésta era la estrella de rock? No. La estrella vendrá luego, cuando empiece a tirar de talento para enlazar un temazo con otro. De momento nos encontramos con un veinteañero nervioso que quiere hacer un buen papel de anfitrión. Nos enseña sus guitarras y nosotros intentamos demostrar que sabemos (y, oye, lo sabemos) de qué nos está hablando: una telecaster, una stratocaster, un dobro, un banjo, un par de acústicas… inversiones hechas con mucha cabeza y poco despilfarro que nos empiezan a dar una idea del tipo que tenemos enfrente.

Poco a poco el local se va llenando de personajes ilustres: Pablo Salinas, que ha trabajado con todos (desde los Chichos en su juventud) hasta Antonio Flores, Miguel Ríos, Luz Casal, Mike Oldfield, Joaquín Cortés, Ana Belén, Joan Manuel Serrat o Jennifer López y que últimamente anda metido en esto, “El Flaco” Jorge Barral, que se encarga del bajo y el banjo, Luismi Villarubia o el periodista Chema Gallego. Nosotros somos, por si no lo habían notado, el variopinto jurado que tiene la suerte y la difícil tarea de opinar sobre el aún inacabado próximo disco de Albertucho: Alegría.

Y ahora, después de cinco párrafos, sé exactamente lo que estás pensado: “¿¡Quieres dejarte de hostias y decirnos de una puta vez qué te parece el disco o no!?” Pues esto me parece:

Si esperas rock urbano déjame decirte que este disco se aligera. Las bases suenan limpias, poco o nada recargadas y sin embargo sólidas. Ha ganado en detalles y matices, creo yo, respecto a anteriores trabajos y la variedad musical, me parece, es mayor. Se escuchan cosas (lo señaló Marta y lo pude verificar personalmente) de Mumford & sons, de Cash, de Dylan. Pero sin gaitas. Albertucho sigue siendo Albertucho: un súper héroe de sillón, como asegura en uno de los cortes, que no se las da de nada más que de eso, de Albertucho. A su rollo. Tan a su rollo que ha decidido tomar, por primera vez, las riendas de la producción. Y por eso abre y cierra con insistencia su chupa de cuero, porque su nombre se va a unir a los de José Luis Garrido, Eugenio Muñoz (Rosendo) y Juan de Dios Martín (Xoel López y Amaral), sus anteriores e impresionantes productores. Y eso tiene que acojonar. Seguro.

Los temas se suceden (las cervezas también) y con todo el riesgo que conlleva haber escuchado el disco una sola vez, añado: diría que es más homogéneo en cuanto a tiempos; la voz, me parece, fluye con más claridad que en el pasado, más libre quizás y las letras, a primera escucha, me gustan mucho. Esa es la sensación con que me quedo. Seguro que en esta otra crónica encuentran ustedes un análisis mejor. A mí, ya digo, me quedan sensaciones, las que cuento, y sobre todo una: Albertucho sabe (así lo canta) que es mejor no tener nada, quizás por eso lo ha dado todo en este disco.

29 febrero 2012

Elogio del Dj

Posted in Uncategorized a 14:16 por objetivolima

1) No son estos tiempos oscuros sino claros, extremadamente claros y permanentemente iluminados por el aura espectral y los colores brillantes de las pantallas LED.

2) Estas ventanas no dan acceso a un mar de conocimiento sino de datos.

3) La acumulación o el rápido acceso a los datos no implica necesariamente conocimiento, esto es: comprensión de la idea o concepto subyacente del que esos datos son ejemplo, reflejo o resultado.

3) Dos fuerzas se oponen: por un lado y frente a la cada vez más necesaria especialización, la perversión del concepto de humanista. Todos debemos saber de todo y ese es nuestro juego favorito, fingir que así es. Expresiones como ¨no tengo una opinión¨, ¨vamos a ver qué dicen los expertos¨ o ¨si este señor, que se pasa la semana con estos señores, saca a estos once, él sabrá por qué lo hace¨ han desaparecido de nuestro vocabulario cotidiano.

4) Dejando de lado la especialización, que nos atañe a cada uno de forma personal debemos preguntarnos, pues, cómo construir un barco que nos permita navegar en el mar de datos antes referido para así buscar las zonas de mayor riqueza, los mejores caladeros y, en fin, enterarnos de algo sin ahogarnos.

5) En este contexto una figura se erige  no sólo como posible sino (he aquí lo importante) como necesaria: el Dj, acrónimo de disk-jockey pero al que, como verán usteden, yo quiero utilizar en un sentido mucho más amplio.

6) Frente a oscuridades pasadas, que lógicamente ni se añoran aquí ni se defienden (y pobre del que me toque la conexión wi-fi), cabe recordar que la luz puede resultar, sin embargo, igual de cegadora y más dañina aún a largo plazo (frente a la oscuridad ocurrió la luz, frente a la pérdida de la vista no hay solución).

7) Pero entonces ¿qué es un Dj?: agente con un alto grado de especialización que dedica una parte de su tiempo a la divulgación (¡selectiva!) de su conocimiento.

8) Dada la imposibilidad de manejar todos los datos a los que tenemos acceso, por lo ingente de la cantidad y por la necesidad de especializarse en una rama del conocimiento, la labor del Dj se hace imprescindible a la hora de cubrir esa otra parte de la que hablábamos: saber lo máximo posible del mayor número posible de cosas. Seleccionar y jerarquizar las aguas del mar.

9) Ejemplos cotidianos de Dj: editores, pinchadiscos, periodistas, carniceros, profesores.

10) Evidentemente no todos los editores, pinchadiscos, periodistas, carniceros, profesores, etc. han alcanzado el grado de Djs.

11) El buen Dj tiene, como decía, un conocimiento superior a la media de sus seguidores en una materia (muy) concreta y su trabajo consiste en proponer, no en imponer, sugerir e invitar, no obligar.

12) Toda selección supone una exclusión y de esta forma, la creación de un canon. Sin embargo, el canon del Dj debe ser flexible, mutable y en constante y más o menos rápida evolución.

13) El objetivo final del Dj no debe ser la emulación por parte de sus seguidores sino que su trabajo debe servir de acicate para que estos se interesen por el tema propuesto e investiguen por su cuenta: leyendo más libros, escuchando más grupos, incorporando nuevas carnes que no han sido directamente propuestas por el Dj pero sí pertenecen a la misma órbita. El buen Dj que propone a sus seguidores probar carne de avestruz y de canguro olvidándose por un rato de las consabidas ternera, cerdo y pollo conseguirá de forma indirecta que estos no se extrañen al ver carne de cocodrilo e incluso se animen a probarla si la encuentran en un entorno diferente al de su Dj; del mismo modo, el buen pinchadiscos no colmará nunca las expectativas de los oyentes sino que colocará en sus cerebros un pequeño chip que se activará una vez pasado el cebollazo y los llevará, ibuprofeno y vasito de zumo en mano, a buscar en el ordenador el disco completo de ese grupo tan guapo del que anoche escucharon una sola canción.

14) Resumiendo: el estudio concreto de una materia más el seguimiento constante de los Djs adecuados no nos convertirá en más altos ni más guapos pero quizás sea el camino correcto para ser más sabios y menos palizas que el tipo que escribe este blog.

15) El que nunca haya dado la chapa que tire la primera piedra.

21 febrero 2012

De dónde salió este tipo

Posted in Uncategorized a 7:21 por objetivolima

Me encontré con Manuel del Barrio Donaire por casualidad. Fue en Barcelona, yo visitaba por primera vez la Central del Raval y él estaba por allí, perdido entre cientos de libros, como me imagino que suele andar siempre. Yo había tomado ya mis tres decisiones de rigor: Destrucción de la mañana, En ningún paraíso y Usted, genial libro leído a ratos y trozos por internet a lo largo de varios años. Vamos, que me iba directo a la caja satisfecho con mis inminentes adquisiciones y de pronto veo esa extraña cara, leo la contraportada, quedo contrariado, miro el precio, vuelvo a leer la contraportada, abro el libro, lo hojeo, ojeo un par de poemas, mi estupefacción aumenta, miro el precio, releo por tercera vez la contraportada… y en un momento de lucidez tomo la que hasta ahora ha sido la mejor decisión literaria del curso: echar el segundo libro de Manuel del Barrio Donaire a la cesta.

Luego resulta (lo leí al instante, uno de los mejores viajes en cercanías que recuerdo) que Cumbreño (ya grande como poeta y ahora doblemente grande como editor) acababa de editar una antología con versos de sus dos primeros (y hasta ahora únicos) libros. El mundo es un pañuelo y yo todavía no había terminado de preguntarme de dónde había salido este tipo. El tercer paso fue, se imaginarán, pedir su primer libro: Confesiones de un soltero autopoético, un poemario hipertextual en el que unos poemas remiten a otros y que, si yo fuera un buen crítico, ustedes correrían a comprar ahora mismo.

Cierto que el autor usa Mac (la primera palabra que pronunció el poeta según nos aseguran las solapas) y que hay medicamentos, McDonald’s, Starbucks, blogs y referencias culturetas por todas partes. Nada nuevo, dirán ustedes, ya sabemos de qué va. Déjenme decirles: no tienen ni la más remota idea. Lean sus instrucciones para ser escritor, memoricen su retórica del yonki y descubran, así es Pauline, por qué nuestro autor es un soltero autopoético. El libro tiene algo de película de culto: no merece la pena contar nada, dejen de hacer lo que quiera que estén haciendo y vayan a verla.  De entre todo lo mucho y bueno que nos ofrece este libro (ya hablaremos del segundo) me he quedado con el poema que les copio abajo. No porque el tedio, la teoría de la literatura y (el aburrimiento que me producen) las películas porno sean parte fundamental de mi vida, que también, sino porque creo que recoge, sin desvelar demasiado, la atmósfera general del poemario. Y vale como resumen rápido de un par de vidas que conozco.

Sobre el tedio, la teoría de la literatura y las películas porno

Me aburro.
Eso es el tedio. El aburrimiento de los fines de semana
sin nada que hacer salvo mirar la pantalla y cascársela de vez en cuando.
Me entra sueño. Me quedo dormido cuando empiezo a leer algo de Thomas Pynchon
o David Foster Wallace. Pero no es malo. Hay que leer a Thomas Pynchon
o David Foster Wallace aunque no entendamos un pimiento.
Es como una obligación, como un acto de fe. Si no leo a Thomas Pynchon
o David Foster Wallace antes de acostarme no soy nadie.
No entiendo casi nada de lo que leo, pero qué se le va a hacer. Yo no pido entender,
por eso me esfuerzo en escribir cosas que se entiendan,
siempre habrá alguien que le encuentre algún sentido a lo que estoy escribiendo
aunque yo no me entere de nada.

Hay que aburrirse de vez en cuando y echarse a dormir en el sofá.

El tedio (el hastío) es una forma de autoconocimiento [17]
que influye en el modo en que nos abrochamos el cinturón, asistimos a la facultad
o a las cenas familiares de fin de año.
Baudelaire también lo dijo, pero con otras palabras y en francés,
aburrirse es como estar sin estar nunca del todo
yo soy quien fui si es serlo, pero a conciencia y solo.
Aburrirse es como practicar un deporte,
hay que entrenar todos los días. Uno, dos, uno dos.
Aburrirse bien consiste en dedicarle tiempo a no hacer nada, caminar mucho, dejarse vivir,
asomarse a la ventana siete veces al día mientras pelamos una naranja.

Todo esto lo sé porque me dedico a examinar las funciones del tedio y su relación
con el sistema nervioso central en mis ratos libres.
Los buzones de correo, las gabardinas.
Lo describo todo y lo guardo en un portafolios amarillo.
La amplitud de los bostezos, de arquear la espalda, los efectos
que tiene el tedio sobre la piel (le salen manchas) y sobre la literatura
(también le salen manchas, borrones de tinta, tachones y notas al pie).
Los grandes novelones, los últimos poemas indescifrables. Eso es el tedio,
el hastío de vivir, siempre los mismos programas en la tele [26],
los mismo libros sobre la mesa,
las mismas actrices en las películas porno, demasiado perfectas, demasiadas curvas.
La belleza, eso que no sé muy bien qué es y que no tiene nada que ver con la silicona
ni con las novelas del siglo XIX.

El tedio irresistible de las películas porno.
El monumental hastío de las clases de literatura.
Ver a una rubia de grandes tetas tragando semen es casi peor
que leer el libro Teoría de la Literautura de Antonio García Berrio.
Comer pollas, lamer coños, nañ, nañ, los géneros literarios, la estética de la recepción,
dale que te pego, toma, venga, siempre lo mismo y por los mismo sitios.
Todas las estrellas del porno (actrices, actores) son iguales.
Tetas enormes como balones de playa, penes erectos como émbolos salvajes,
cuerpos suaves y brillantes como electrodomésticos recién comprados.
Es un asco. La monotonía de la perfección me hace llorar y no me excita.
Me quedo con la mujer de la calle, con el hombre que vende los periódicos.
Hay que buscar el contraste, la variedad, michelines inesperados y durezas en los pies.
Cuando alguien me habla de los textos literarios, de hipertextos, mitocrítica,
o de forma interior- forma exterior me dan ganas de quemar todos los libros que tengo en casa
y no hacerme pajas nunca más.

El fin de toda escena porno es el orgamos, la corrida,
la eyaculación[16] blanca y el esperma nutritivo. El absoluto.
Uno lee un libro para sentir placer, un temblor, algo. Uno ve una película porno
para hacerse una paja (que viene a ser lo mismo que sentir placer, un temblor, algo).
Pero cuando veo una película porno tengo orgasmos pequeños y sucios
como escupitajos. Cuando estudio la Teoría de la Literatura
ni leo literatura ni me entero de nada,
aprendo a no estudiar, a leerme los resúmenes de los libros,
memorizo lo que decía Derrida o lo que decía Quintiliano
y lo suelto en el momento justo
así, ahora córrete en su espalda, así muy bien
para sacar buena nota en el examen.

Ir a clase sólo es un trámite, igual que los insultos o los gemidos
de las estrellas del porno. Siento por Briana Banks o Jena Jameson
la misma pasión que por Mijaíl Bajtín o la mujer del telediario
buenas tardes, estas son las noticias, 15 muertos en Irak, y ahora el fútbol.
Memorizar un soneto, a-n-a-l-i-z-a-r los poemas en prosa de Baudelaire,
buscar las referencias bíblicas en la poesía de Leopoldo María Panero.

Nada de leer por leer, hay que subrayar, tomar notas en un cuaderno,
elaborar un índice, acumular bibliografía.
Todo consiste en hacer un buen trabajo, sacar buena nota en el examen y largarse.
Eso, muy bien, ahora métesela en la boca, así,
que os dé la luz, retírale el pelo y dile puta, sé que te gusta,
ahora dale la vuelta y por detrás, arquea la espalda, grita, así, muy bien.

Sobresaliente.

14 febrero 2012

El Roto

Posted in Uncategorized a 20:32 por objetivolima

11 febrero 2012

2’36” de felicidad

Posted in Uncategorized a 9:24 por objetivolima

5 febrero 2012

Poemas, poemas y más poemas

Posted in Uncategorized a 13:07 por objetivolima

Gracias a Álvaro Valverde llegaron a mis manos dos nuevos poemarios: Grosso Modo de Fernando López de Artieta y Géiser, escrito por Carmen Hernández Pérez, el primero editado en la (últimamente) omnipresente Isla de Siltolá que como ya dije por aquí prepara unas ediciones muy cuidadas y el segundo en la no menos interesante edición (y ciertamente parecida) aunque bastante menos presente de la Editora Regional de Extremadura. Qué lío de frase.

Algo me dice (poemas, citas y dedicatorias) que López de Artieta y yo no leemos el mismo periódico pero eso no quita para que algunos de sus poemas (en metros y formas clásicas) sean muy buenos. Échenle un vistazo a este, por ejemplo, del que copio un fragmento:

LAS MIL Y UNA NOCHES

“Redoblan los tacones
de una golfa en la acera”
PEDRO LUIS DE GÁLVEZ

[…]

somos de esa quinta
que compraba droga
con la misma jeta que las chucherías,

que creía en el yoga
en vez de en la misa,
y que éramos vírgenes al sexo sin goma;

teníamos prisa
y, muy consentidos,
lo tuvimos todo desde el primer día;

belleza, apellidos,
talento, y luego
las duras mujeres, los blandos amigos.

La noche fue un juego
de fuego en que ardían
los mejores años como leños secos.

Juventud perdida…
Mal sueño que pasa
al volver a casa
su doble factura: la bolsa y la vida.

No peor, es posible que mejor y les aseguro que muy bueno es otro poema titulado BELÉN (Tenía cara de llamarse Lesbia, / y unas pestañas lánguidas en torno / de unos ojitos de mirada pérfida / más previsibles que una peli porno // […] Era finísima, a la par que bruta / para alguna cosita solamente; / no sé qué hizo para que la gente / tras el verano la llamara puta.) aunque si tuviera que quedarme con uno, hoy les recomendaría ODIO: […] las elucubraciones / de la pintura pura / la mala arquitectura, / los escritores jóvenes, // […] los number one de las oposiciones / los líricos orfeos, / los huérfanos ateos, / los tontos, los cabrones // […] no estar de vacaciones, / mirar en los espejos / unos ojitos cada vez más viejos / y los odios ramplones.

En otro mundo diferente al de López de Artieta y a mi humilde parecer y desde mi gusto personal muy superior poéticamente hablando si es que de eso se puede hablar, se encuentra Hernández Zurbano, que ofrece un libro “decuidado” en lo formal y mucho más sensorial, si se quiere, que el del primero. Un libro para leer y releer:

TENGO EL RÉCORD

ostento el récord mundial
en hacer planes
para nada

tiendo los cacharros
cocino los cristales
friego la comida

soy una Carson McCullers
sin talento

CARIDAD

cada mañana abrigo la esperanza de que el hombre más dulce del mundo
me tome por su segunda esposa
las madres de mis hijos atienden las gasolineras de la zona
y en las casas que no son la mía
los edredones huelen a campo y tienen
el mismo dibujo rosado que los de mi infancia

que me tape la cabeza con sus brazos el que quiera
que las algas se me enreden en el pelo cuando baje por el río
como a Virginia Wolf

Y uno más: ADOLESCENCIA

un día descubrimos madroños en el patio del instituto
y también que las mimosas huelen antes de brotar
como el verano
nos imaginábamos descreídos
untamos de vaselina nuestros párpados
y los pegamos

Dos poetas, en cualquier caso, muy recomendables.

Mi intención era añadir un tercero: Manuel del Barrio Donaire, al que descubrí por casualidad en La Central del Raval (y posteriormente gracias al gran poeta y editor José María Cumbreño) pero este post es ya tan largo y del Barrio es tan sumamente cojonudo y me resulta tan difícil hacer una selección de sus poemas que quedará para un futuro. Muy próximo seguramente, pero futuro al fin y al cabo. Ya tienen bastante.

3 febrero 2012

Reseña inesperada – Rosa Eugenia Doncel Montes

Posted in Uncategorized a 7:24 por objetivolima

Llego ayer de trabajar y me encuentro, sin comerlo ni beberlo, con esta inesperada reseña de mi primer libro, Cómo hemos llegado a esto, en la revista Arbor escrita por Rosa Eugenia Doncel Montes, crítico de muchísima profundidad (aunque ahora se haya rebajado a estas menudencias) y, dicho sea de paso, la persona que me enseñó a leer en todo el sentido de la palabra. A estas alturas, qué vamos a decir… ¡gracias! y que no te tengan en cuenta este desliz a la hora de hacerte catedrática.

Aquí pueden ustedes leer y descargar la reseña en PDF

1 febrero 2012

Fotos recuperadas

Posted in Uncategorized a 21:37 por objetivolima

Este verano estuvimos por el norte de Inglaterra (Manchester y Liverpool) y Escocia. La Opositora no había estado nunca y a mí no me importaba volver. En Edimburgo quise pasar las fotos de la cámara a un pendrive y por razones desconocidas… ¡misterio! todos los archivos quedaron corruptos e ilegibles, vamos, que perdí todas las fotos de Edimburgo que había hecho con mi cámara. Anoche, más de siete meses después, le eché algo de paciencia, me hice con un programa bastante apañado y las recuperé. Y como nunca es tarde si la bicha es buena, aquí tienen un buen puñado:

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